Ciudad Guayana es más que una ciudad, es un crisol de energía natural, diversidad cultural y espíritu emprendedor. Nacida entre los brazos del río Orinoco y el Caroní, esta tierra majestuosa combina la potencia de sus paisajes con la calidez de su gente. Sus parques, sus ríos, sus comunidades universitarias y su vocación industrial la convierten en un punto de encuentro entre tradición y modernidad, entre raíz y futuro.
Es en este entorno vibrante y fértil donde el Aikido ha echado raíces profundas. La armonía del arte encuentra eco en la fuerza del paisaje, y la disciplina marcial se entrelaza con el carácter noble de quienes habitan esta región. Ciudad Guayana no solo acoge el Aikido, lo potencia, lo inspira y lo transforma.
La historia del Aikido en el Estado Bolívar nace del compromiso y la visión del Sensei Rafael Silva, pero también florece gracias a la riqueza humana, cultural y natural de esta tierra. En febrero de 1984, Rafael Silva inicia su camino en las artes marciales practicando Aikido bajo la guía del Sensei Luis Naranjo, cuando encuentra el camino que marcaría su vida, el arte de la armonía, la disciplina y la transformación interior.
En 1994, con el espíritu pionero que caracteriza a los hijos de esta región, funda el primer Dojo de Aikido en el Estado Bolívar, ubicado en la Universidad Nacional Experimental Politécnica Antonio José de Sucre (UNEXPO). Desde ese pequeño grupo inicial, comienza a sembrarse una tradición que hoy sigue vigente, guiada por los principios de armonía, disciplina y respeto.
El Estado Bolívar, con su vastedad geográfica, su diversidad cultural y su energía natural, ha sido el terreno fértil para el crecimiento del Aikido. Desde las orillas del majestuoso río Orinoco hasta las comunidades universitarias y urbanas de Ciudad Guayana, el arte ha encontrado eco en jóvenes, adultos y familias que buscan en el Budo una vía de transformación personal y colectiva.
En el año de 1997, la escuela, se incorpora oficialmente a la organización Aikikai, marcando un hito en la consolidación técnica y filosófica del Aikido en la región.
En 2007, el Aikido regional entra en contacto directo con el estilo tradicional Iwama Ryu, transmitido a través de Saito Sensei. Comenzando así una nueva etapa en el Aikido de nuestra Región.
En 2010, nuestra escuela dio un giro decisivo al adherirse oficialmente a Iwama Shin Shin Aikishurenkai, bajo la guía de Hitohira Saito Sensei. Este cambio representó mucho más que una transición técnica, fue un retorno al origen, una reconexión con el Aikido en su forma más pura, tal como lo vivió y transmitió O’Sensei Morihei Ueshiba en el dojo de Iwama. La estructura, el rigor y la profundidad del estilo tradicional nos ofrecieron una vía clara para cultivar no solo la técnica, sino el espíritu del arte.
Desde entonces, cada clase se convirtió en un acto de fidelidad al legado. Bukiwaza, el kihon y la práctica diaria adquirieron un nuevo significado, nuestros alumnos comenzaron a vivir el Aikido como un camino de transformación integral. Pertenecer a esta organización es caminar con propósito, con raíz, y con la certeza de que transmitimos una tradición viva, auténtica y profundamente humana.
Actualmente, el Dojo ubicado en Ciudad Guayana continúa activo y vibrante, bajo el liderazgo del Sensei Ronal Ruiz, quien guía a los estudiantes con dedicación y respeto, siempre bajo los auspicios del Sensei Rafael Silva y en fidelidad al linaje de Iwama Ryu.
